- Ya estaba terminando mi día de trabajo, con muchas ganas de finalizarlo porque es el sexto seguido y ahora disfrutaré de tres días libres (creo que hasta el martes no me veis las hojas por aquí), cuando de repente veo algo que me llama la atención en la cuneta.

- Como siempre, freno, marcha atrás y busco lo que me ha llamado la atención.

- Con razón, allí delante hay una preciosidad en forma de flor roja y blanca que no había visto ni en vivo ni en directo.

- Es la Lathyrus clymenum , Veçot articulat, Fesols borts, Guixola, Alberja o Chícharo morado.

- Una trepadora que se enreda en las plantas de su alrededor.

- Trepadoras hay muchas, ésta es preciosa como podéis comprobar.

- Las hay que no son tan preciosas, os lo aseguro.

- Hace poco una ha trepado a través de un árbol.

- El árbol encantado de momento, pero no se da cuenta que poco a poco lo está matando y luego irá por el siguiente árbol cuando ya no pueda sostener a la trepadora, dejando que el primer árbol, antes con un hermoso porte, ahora se pudra.

- Evidentemente esto es una metáfora, pero absolutamente entendible y aplicable en la vida que nos rodea, al menos la que me rodea a mi, no se a tí.
Pero no por eso dejad de disfrutar esta hermosa trepadora y esperemos que la otra se desarraigue pronto y no llegue a derribar el árbol para que se pudra.